Blog

Es un honor haber sido profesor del CCA

Ing. Profesor Pancho López

Es la media mañana de un sábado reciente en la calle Corral. El sol a viva luz alumbra el frontispicio de una alta casa colonial, la 119. Parados frente a la verja grita uno de los nuestros en el más típico de los igualamientos: ¡Oe Panchooo, abrinos!

La docencia ha sido su vocación no su elección

47 años trabajando en educación

Primer colegio de enseñanza: Salesiano de Granada

¿Cómo inicia en la docencia?

Giro del destino. Pancho iba a irse a México a estudiar ingeniería.

Adicionalmente, el gobierno de Honduras le había otorgado una beca para que estudiara en la escuela superior del profesorado Francisco Morazán (hoy Universidad) para mientras se gestionaba una beca en México.

Estalla una guerra entre Nic y Honduras por un pedazo de tierra Mocorón. El ministro de educación era tb canciller, los manda a llamar y les dice que deben irse porque corren peligro pero su beca será mantenida y además les pagarán el pasaje de regreso.

De vuelta en su Granada natal, un profesor que conocía su talento para las matemáticas lo recomienda para impartir clases en el Colegio Salesiano de Granada donde inicia su carrera de docente. (21 años)

¿Cómo llega al CCA?

Fue creándose fama de buen profesor de matemáticas de tal manera que comenzó a dar tutorías privadas a alumnos del CCA. Silvio Urbina (luego alcalde de Granada) y Eduardo Urbina. Ellos iban con la nota mínima 5/10 y tras un mes alcanzaron la máxima.

En aquel entonces, el jesuita que les impartía la clase de matemáticas era el P. José Vicente Aranguren y era, a la vez, rector del CCA. El padre lo manda a llamar y le propone que se encargue de las clases particulares del CCA.  Y así fue. En una tarde, impartiendo en el CCA una de estas clases Pancho nota que el P. Aranguren pasa constantemente por el pasillo. Pancho se pone nervioso creyendo que estaba haciendo algo mal. No podía estar más equivocado. El rector, al finalizar la clase lo manda llamar a su despacho y le dice: “te vi hacer el problema de geometría y a mí me toca darlo mañana, te lo confieso Pancho: no lo sé hacer”

-No se preocupe Padre. Pancho con el pecho inflado le explicó el problema al padre y éste le agradeció.

Al poco tiempo le ofrecieron la clase de matemáticas de primero y quinto año de secundaria, “yo los recibía y yo los bachilleraba”.

Un acontecimiento social

El bachillerato era un acontecimiento social en Nicaragua. Aplazado que vos tuvieras era un escándalo de la familia. La promoción del CCA era vista como un acontecimiento enorme, hasta iba la gente a verlos desfilar y no se iban hasta no haber terminado todo el evento.

El CCA de Granada

El colegio tenía una serie de sacerdotes que estaban al servicio de los muchachos y eran su familia: jugaban juntos, estudiaban juntos, les daban clases, comían juntos, etc. Había casos que cuando los chavalos internos tenían salida, éstos preferían quedarse. Eran más felices en el colegio.

Un colegio de burgueses que tenía aulas individuales de 30-35 alumnos, laboratorios de inglés, física, química, un zoológico, cine, sala de billar, lo último en tecnología entonces que era tener un radio, campos de futbol y béisbol enormes. Jugadores de la profesional eran entrenadores en el Centro América por eso el colegio fue campeón nacional en béisbol.

Entonces sobresalían los muchachos tanto en calidad educativa como en deportes. Era una cosa integral. La formación era cosa de todo el día. Un chavalo, aunque fuera externo, tenía actividades desde las 6am con la misa hasta las 6pm. Hubo una simbiosis bien grande entre los internos y externos con las pequeñas y normales rencillas propias de esas edades. El CCA de Granada fue un colegio que no tiene parangón en Nicaragua. Aquí no volverá a haber un colegio como ese. Los que salieron de allí se deben de sentir orgullosos de haber recibido una educación integral con profesores de la talla del Padre Aldá, que le decían el calvo Aldá, fue bibliotecario del Vaticano. El Padre Ignacio Amézola, quien fue párroco de la ciudad de Asís en Italia. El Padre López que era médico, el P. Amando López (fuera de serie), el Padre Arias que era un genio de las matemáticas y una serie de maestríos como Carlos Chamorro Coronel, Fernando Cardenal, Eduardo Cuadra Barillas, el Padre Álvaro Argüello (que tenía olor a santidad), entre otros.

El profesor seglar en Granada era un transmisor de conocimiento, porque los que convivían verdaderamente con los alumnos eran los sacerdotes.  A pesar de eso, si no eras bueno no dilatabas mucho.

El rector constructor

Cuando el colegio se traslada a Managua se convierte en externado. El quinto curso recibía clases en un aula que le llamaban “el gallinero” era de madera y con alambre de gallina todo alrededor porque no cabían. Entonces el Padre Zubizarreta se encargó de construir lo que ahora es el anfiteatro (allí era el gallinero). Hizo la biblioteca, convirtió debajo del salón azul el aula de computación. Es tan valioso que a sus escasos ochenta años es ahora el rector del Colegio Loyola.

 

El CCA en Managua

El lugar que hoy ocupa el Colegio Centro América era inhóspito, no había un árbol. Pero había gente de mucha calidad entre los profesores, como el profesor Noé González, le decían “el monito”, que en el día trabajaba de profesor y por la noche era fiscal de la construcción. A él le costó todo el colegio.

Yo llego al CCA de Managua llamado por el rector P. Amando López, cariñosamente conocido como “la piocha”. Ahí me encuentro con un Colegio Centro América totalmente distinto, pero al igual que en Granda, perfectamente estructurado: un rector-director, un coordinador por cada curso, coordinadores por cada aula y un inspector encargado de la disciplina. Yo soy de los que afirmo que esa organización es inmejorable, si se escoge siempre a los profesores indicados.

A los sacerdotes siempre se les llamó Padre tal, en cambio a los seglares no siempre nos decían profesor. Yo siempre fui Pancho.

 

Político o maestro

Para la Cruzada Nacional de Alfabetización, yo soy el alcalde de Granada. A mí me agarra la revolución y me dice que les ayude. Eligen una junta de gobierno y me ponen a cargo de la alcaldía. Ni te cuento el trabajo que me costó, sin ganar ni un centavo.

El rector me llamó y me dice: “¿vas a ser político o vas a ser maestro?”

“Yo soy maestro” – le dije.

Sufrí toda clase de presiones para mantenerme en la alcaldía: la promesa de regalarme una isleta, comprar una casa a bajo costo, etc. Sin embargo yo me fui al colegio. Es un  honor ser profesor del CCA. Entonces me nombraron prefecto del colegio, el único civil creo que ha tenido ese cargo, estar al frente de la disciplina. Por aquel entonces, cae un documento proponiendo que el maestro debía ser amigo de los alumnos. Y para mí era contradictorio porque mi tarea era ser represor. Pero encontré la manera: los consejos a los alumnos, especialmente consejos de los viernes. “Acuérdense que el guaro no se acaba, si van a tomar que sea modestamente” A las muchachas les decía “miren, no anden dando pruebas de amor, usted manténgase siempre firme”. A algunos nos les gustaba, pero yo no estoy escondiendo lo que era. Así transcurrieron los años.

El CCA y la historia reciente de Nic

Un día se apareció un militar que quería que el profesor Rene Arce (alias pajarito) y yo fuéramos a entregarle la cita a los chavalos (para el servicio militar). Nos negamos rotundamente “mire, no confundamos lo gordo con lo inflamado. Esto aqui es educativo. Si usted quiere entregar esas citas espérelos, búsquelos para dárselas usted mismo”.

Fue muy doloroso para nosotros cuando cayeron nuestros muchachos. Me acuerdo de Yuri Arostegui, Álvaro Aviléz, César Amador, y a uno famoso conocido como “vaquita”.

La CNA fue la experiencia más grande como educador que yo he tenido.

Es una experiencia imborrable en tu vida el paso por los dos CCA

Tanto los becados como la entrada de las mujeres al colegio es un plan de los jesuitas. Ya no cabía un colegio externo sin la participación de la mujer. Entran en toda la primaria y en primer año de secundaria. Tenían un cuido especial las muchachas. Había una persona ahí a quien no puedo dejar afuera. El hno. Ramón Meabe, una belleza, para cuidar varones, mujeres, nunca un desmán, su oficina era libre, entraba todo el mundo y un cuido especial para las mujeres. Ese debe ser el ejemplo de los profesores de ahora.

Pq el CCA es importante para Nicaragua  

Primero por ser colegio. Cualquier institución educativa es importante para el país.

Porque hay selección alumnos, y no por clase social, sino por capacidad.

El que va al CCA tiene que ser profesional

Las familias han seguido la tradición de estudiar en el CCA.

Mejor profesor del dpto. de Granada en 1970, presentado por todos los colegios de Granada.

  • Orden Miguel Ramírez Goyena cedida por el Pte de la República
  • Primer alcalde la revolución (sin cobrar un centavo)
  • Uno de los mejores coordinadores de la CNA, la experiencia pedagógica más grande que he tenido en mi vida.

Leer más